<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2006272693989920821</id><updated>2011-04-22T06:17:35.816+02:00</updated><title type='text'>Eris, la Diosa</title><subtitle type='html'>Relato de 13.200 palabras, publicado en mayo de 2005 en la colección Literatura Mondadori (número 271), en el volumen 'Eris, la Diosa, y otras historias cínicas' (ISBN 84-397-1079-8)</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://1erisladiosa.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2006272693989920821/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://1erisladiosa.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Anna Wohlgeschaffen</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2006272693989920821.post-4494565631911772076</id><published>2008-06-15T18:52:00.002+02:00</published><updated>2008-07-10T09:46:37.984+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Primer día de vacaciones. Ya tenía yo ganas. De aquí a primeros de julio, vi&amp;shy;da idí&amp;shy;lica. Pastoril. Con un calor que te cagas, eso sí. Mojácar-Turre-Car&amp;shy;bo&amp;shy;&amp;shy;ne&amp;shy;ras, en junio, es como el Sahara. Luego aún es peor, pe&amp;shy;ro no estaremos aquí. Es el tiempo de ir por América, para que nos mi&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;ren los dientes y visitar a tía Livy, que tiene un ran&amp;shy;cho cerca de San Anto&amp;shy;nio, to&amp;shy;do lle&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;no de ser&amp;shy;pien&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;tes de cas&amp;shy;ca&amp;shy;bel. Eso será en julio. Ahí nos se&amp;shy;pararemos. Este año, por pri&amp;shy;&amp;shy;me&amp;shy;ra vez, salgo al mundo sin no-pa&amp;shy;dres. Deirdre, Miriam y yo. Las tres aca&amp;shy;&amp;shy;bamos de cum&amp;shy;plir los die&amp;shy;&amp;shy;ci&amp;shy;sie&amp;shy;te. Somos ami&amp;shy;gas porque sus padres y mis no-pa&amp;shy;dres también lo son, no porque ten&amp;shy;ga&amp;shy;mos de&amp;shy;masiado en común. Son me&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;dio idiotas y me aburren, pero mis no-padres to&amp;shy;da&amp;shy;vía no se atreven, los bo&amp;shy;bos, a dejar&amp;shy;me ir sola por la Europa degenerada. Pensa&amp;shy;&amp;shy;mos tirar&amp;shy;&amp;shy;nos seis se&amp;shy;manas de vaga&amp;shy;bun&amp;shy;&amp;shy;deo total, nue&amp;shy;ve países para nosotras solas. Nos juntare&amp;shy;mos en Zürich, donde vive mi no-abue&amp;shy;la, la madre de mi no-ma&amp;shy;dre. De allí a Tromsö en avión, que Mi&amp;shy;riam tiene allí a su chico, y des&amp;shy;&amp;shy;de ahí, siempre por tren, condición que hu&amp;shy;&amp;shy;bi&amp;shy;mos de aceptar o si no se jodía el plan, Ber&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;gen, Oslo, Copenha&amp;shy;&amp;shy;gue, Hamburgo, Berlín, Praga, Viena, Venecia, Roma ‑de donde se han jura&amp;shy;men&amp;shy;ta&amp;shy;do no salir en&amp;shy;te&amp;shy;ras; no es mi caso, que bien vacu&amp;shy;nada estoy‑, Florencia, la Riviera, Sitges y por fin, que ya se&amp;shy;rá me&amp;shy;diados de septiem&amp;shy;bre, Sierra Cabrera otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas alturas ya se habrán imaginado que pobres de pedir no somos, ¿verdad? Muy cier&amp;shy;to, aunque tampoco somos esa clase de multimillonarios deficientes cuyos fortunones sólo les dan para deambular por la vida inmersos en la vaciedad de sus cerebros. En realidad, ni siquie&amp;shy;ra somos multimillonarios. Mis no-pa&amp;shy;dres trabajan, los dos, y lo hacen por la pasta, no sólo por devoción, que podríamos vernos justi&amp;shy;tos si de&amp;shy;jaran de cu&amp;shy;rrar. Una vez le pregunté a mi no-ma&amp;shy;&amp;shy;dre cuán&amp;shy;to tenía&amp;shy;mos, y tras asegurarse de que sólo era un ra&amp;shy;zonable interés por saber si po&amp;shy;dría ir a Har&amp;shy;vard o si, por el contrario, debe&amp;shy;ría conformarme con Granada, o con Murcia, me ase&amp;shy;&amp;shy;gu&amp;shy;ró que sí, que po&amp;shy;dría, y que por menos de cinco millones ‑de dólares‑ no se nos ahorcaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi no-madre pasa por ser una temible analista de inversiones. Trabaja por libre, pe&amp;shy;ro ca&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;si to&amp;shy;do lo que hace se lo compra la UBS. No sale de casa. La buhardilla, que es inmensa, es don&amp;shy;&amp;shy;de opera. Una docena de PC's conectados a to&amp;shy;do lo imaginable. Esa es otra, la co&amp;shy;ne&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;xión. Sie&amp;shy;&amp;shy;rra Ca&amp;shy;brera se reparte a lo largo de un conjunto de montañas perdidas en la nada, entre Turre-Mo&amp;shy;&amp;shy;jácar-Carboneras y la A-7, y pese a lo mu&amp;shy;cho que el ayuntamiento se afa&amp;shy;&amp;shy;na en mimar&amp;shy;nos ‑no porque nos ame, que yo diría es lo con&amp;shy;&amp;shy;trario; sucede solamen&amp;shy;te que de aquí sale bue&amp;shy;na parte de su presupuesto, y el alcalde tie&amp;shy;ne claro que o nos cuida o nos lo montamos en propio, nom&amp;shy;&amp;shy;bra&amp;shy;mos leh&amp;shy;en&amp;shy;dakari y nos segregamos‑ la infra&amp;shy;es&amp;shy;truc&amp;shy;tu&amp;shy;ra no es la que debería ser, así que somos mu&amp;shy;&amp;shy;chas las familias con enlaces por saté&amp;shy;lite. Gracias a eso mi no-&amp;shy;madre se mantiene perma&amp;shy;&amp;shy;nen&amp;shy;te&amp;shy;&amp;shy;men&amp;shy;te conectada, como si esto fuera Lon&amp;shy;don, o Frank&amp;shy;&amp;shy;furt, o Zü&amp;shy;rich. En otros tiempos no ha&amp;shy;bría podido, por&amp;shy;que ni las comuni&amp;shy;ca&amp;shy;cio&amp;shy;nes eran las de hoy ni las empresas fa&amp;shy;cilitaban sus datos co&amp;shy;mo lo ha&amp;shy;cen ahora. Unos tiem&amp;shy;pos, no le&amp;shy;janos, don&amp;shy;de ha&amp;shy;bía que fastidiarse y asistir a las con&amp;shy;fe&amp;shy;ren&amp;shy;cias de analistas, tragarse unos rollos mo&amp;shy;nu&amp;shy;men&amp;shy;&amp;shy;tales y to&amp;shy;tal para nada, por&amp;shy;que nadie les libra&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;ba después de pasarse horas y ho&amp;shy;ras investigando papelo&amp;shy;tes hasta encontrar Los Nú&amp;shy;&amp;shy;me&amp;shy;ros. Los buenos, los que importan a los analistas. Las em&amp;shy;presas, hoy en día, ya se han ren&amp;shy;&amp;shy;di&amp;shy;do. Sa&amp;shy;ben que po&amp;shy;&amp;shy;nérselo di&amp;shy;fícil a las arpías como mi no-madre sólo sirve pa&amp;shy;&amp;shy;ra ma&amp;shy;chacar el pro&amp;shy;pio va&amp;shy;lor, así que casi todas ha&amp;shy;bi&amp;shy;&amp;shy;li&amp;shy;tan websites de acceso restringido don&amp;shy;de los analistas de&amp;shy;bi&amp;shy;da&amp;shy;men&amp;shy;te acre&amp;shy;ditados dan con lo que buscan sin moverse de sus hogares. De sus Arcadias. Bueno, esto no se lo he di&amp;shy;&amp;shy;cho ‑no me ha dado tiempo-, pero nuestra ca&amp;shy;sa, que sin ser de las más gran&amp;shy;&amp;shy;des sus dos mil metros habitables si tendrá, se lla&amp;shy;ma precisamente así: Ar&amp;shy;ca&amp;shy;dia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi no-padre es profesor universitario. Sociología y demografía. Traba&amp;shy;ja para la Universi&amp;shy;dad de Oregon, en Eugene, al sur de Salem. Tiene trein&amp;shy;ta y tantos alumnos. Raro es el mes que no se ve con cada uno de ellos. Es&amp;shy;tán contentos, a lo que parece. Tanto ellos como el consejo rector. Lle&amp;shy;va cua&amp;shy;tro años en el puesto y le han ofrecido renovar por cuatro más. Debo acla&amp;shy;rar que sus alumnos, en su inmensa mayoría, son gente de más de veinti&amp;shy;cinco años. Hom&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;bres y mujeres que llegan de su curro más o menos deslomados y no más pronto de las seis, que pasan un rato con sus hijos y sus pa&amp;shy;rejas ‑si los tienen‑, que cenan todos juntos y que después, cuando cada uno es&amp;shy;tá en su rollo, él, o ella, se desentiende de la tele, co&amp;shy;necta su PC y se transforma en estudiante. Unas ve&amp;shy;ces se bajan una lección in&amp;shy;dividual que mi no-padre les ha pre&amp;shy;pa&amp;shy;ra&amp;shy;do a la medida de cada uno. Otras asisten a una clase inter&amp;shy;&amp;shy;activa, donde con ayuda de algo que se lla&amp;shy;ma NetMeeting los conec&amp;shy;tados se con&amp;shy;gre&amp;shy;gan an&amp;shy;te una pizarra virtual que mi no-padre con&amp;shy;&amp;shy;tro&amp;shy;la des&amp;shy;de su zulo, que así llama el pobre al cuartito del sótano donde, a través del hi&amp;shy;per&amp;shy;es&amp;shy;pa&amp;shy;cio, cada día se transustan&amp;shy;cia siete ho&amp;shy;ritas en el campus de Eu&amp;shy;gene. Otras, por último, son tutorías. Tal y co&amp;shy;mo haría cualquier profesor de car&amp;shy;ne y hueso, a una hora determinada se re&amp;shy;úne con un alumno. Lo ha&amp;shy;ce senta&amp;shy;&amp;shy;do frente a su ordenador, en&amp;shy;&amp;shy;focado por una webcam de alta defini&amp;shy;ción. En una de sus pan&amp;shy;tallas apa&amp;shy;rece su alum&amp;shy;&amp;shy;no, tam&amp;shy;bién sentado frente a su propio PC y su pro&amp;shy;&amp;shy;pia web&amp;shy;cam ‑ambos, jun&amp;shy;to con la cone&amp;shy;xión de banda an&amp;shy;cha, los financia un programa del state go&amp;shy;vern&amp;shy;ment; la edu&amp;shy;cación supe&amp;shy;rior del Estado de Oregon para mayores de veinticinco años, créanme, no es co&amp;shy;mo la de aquí‑, y ha&amp;shy;blan de su cosas co&amp;shy;mo si es&amp;shy;tuvieran frente a frente; quizá inclu&amp;shy;so me&amp;shy;&amp;shy;jor, por&amp;shy;que los alumnos sa&amp;shy;ben que no es un diá&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;logo ba&amp;shy;rato, que aquello no es una chorra&amp;shy;da ca&amp;shy;ren&amp;shy;te de va&amp;shy;lor, y según mi no-padre se con&amp;shy;cen&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;tran más profundamente que si los tuviera enfren&amp;shy;te. No crean que to&amp;shy;do es ma&amp;shy;ravilloso. Hay servi&amp;shy;dum&amp;shy;bres. La peor, que las horas que mi no-pa&amp;shy;&amp;shy;dre reser&amp;shy;va para las sesiones interactivas, clases y con&amp;shy;sultorías, son las ló&amp;shy;gicas para unos traba&amp;shy;&amp;shy;ja&amp;shy;do&amp;shy;res de la costa oeste de los Estados Uni&amp;shy;dos que a las 8 PM comienzan a sentarse ante sus PCs, unas 8 PM que son las cinco de la ma&amp;shy;drugada en Mojácar. Mi no-padre madruga tan&amp;shy;&amp;shy;to co&amp;shy;mo los pastores de por aquí, los de las estribaciones de Sierra Ca&amp;shy;bre&amp;shy;ra. Quizá de ahí ven&amp;shy;&amp;shy;ga lo de Arcadia, no só&amp;shy;lo de lo idílico que sea vivir en esta montaña pro&amp;shy;digiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© Anna Wohlgeschaffen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© Grupo Editorial Random House Mondadori SL, Travessera de Gràcia 47-49, 08021 Barcelona&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2006272693989920821-4494565631911772076?l=1erisladiosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://1erisladiosa.blogspot.com/feeds/4494565631911772076/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2006272693989920821&amp;postID=4494565631911772076&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2006272693989920821/posts/default/4494565631911772076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2006272693989920821/posts/default/4494565631911772076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://1erisladiosa.blogspot.com/2008/06/eris-la-diosa.html' title=''/><author><name>Anna Wohlgeschaffen</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
